• Su sueldo como senadora: 5.500 €
• Su sueldo como secretaría de organización del PSOE: 6.500 €
• Su indemnización como ex secretaria de Estado de cooperación: 7.000 €
• Sus dietas: 1.800 €
Ha sido convocada el 10 de junio una huelga general para todos los trabajadores de Correos, en contra del llamado “Apagón postal”. Los trabajadores tenemos que discutir y decidir las reivindicaciones y nuestros métodos de lucha. La única manera de defender nuestros derechos es que nadie decida por nosotros. Solo los trabajadores tenemos el derecho de decidir todo lo que nos concierne.
Este día hay prevista una manifestación en Madrid ante la incertidumbre laboral que se cierne sobre Correos. A pesar de las declaraciones del Ministro de Fomento en las que dice que se ampliará el plazo previsto para la liberalización en 15 años, no debemos fiarnos; no hay nada negociado y las palabras se las lleva el viento. Por eso hay que asistir a la manifestación y hacer presión para frenar la futura privatización.
La Plataforma de trabajadores de Correos va a comenzar a recoger firmas para dar a conocer a la opinión pública las condiciones en que se encuentra Correos; se repartirán octavillas explicativas del tema.
Las firmas se recogerán en la oficina central en la Avenida de la Constitución de 7 a 9 de la tarde. Posteriormente se pasará a los centros para que los trabajadores firmemos.
Correos, a través de los servicios médicos, quiere obligar a los trabajadores a que se hagan reconocimientos médicos, sobre todo a los que manejan coches y motos. Realmente la ley de Prevención de riesgos laborales solo prevé estos reconocimientos obligatorios en caso de extrema gravedad para todos los trabajadores.
El reconocimiento médico es un derecho y no una obligación. ¿Qué pretenderá la dirección de Correos al querer obligar a miles de trabajadores y en especial los conductores de coches y motos? Algo huele a quemado de tubo de escape.
Estamos esperando a que llegue la máquina modernísima para la clasificación de correspondencia. Ya llevamos 6 o 7 meses con la noticia de que va a llegar la máquina. Han reorganizado medio pabellón para hacer sitio al cacharro y no llega.
Mientras que llega podíamos practicar el futbito en el espacio que han dejado libre. Esperemos que no dejen para el verano el montaje y dejen sin vacaciones a los compañeros que la montan.
Es alarmante lo que está pasando en las carterías con el tema de los materiales. Mientras Correos no escatima en gastos para formar directivos y cursos para futuros jefes, en las carterías los carros dan asco verlos, algunos prácticamente no se pueden poner de pié, y para que te den un bolígrafo tienes que pedir "cita".
En algunas carterías se han visto situaciones vergonzosas de compañeros pidiendo un carro nuevo y el jefe decirles que se busquen la vida, que no hay carro. Las secciones de reparto, que son uno de los ejes fundamentales de Correos, están dejadas de la mano de dios.
Han cesado al presidente de Correos. Ya tenemos uno nuevo para que le de la estocada mortal a la sociedad estatal de Correos. No sabemos si el motivo del cambio ha sido que el anterior presidente no quería o no sabía terminar la faena de la privatización de Correos. Parece ser que este nuevo presidente está preparado para rematar la faena y dar la puntilla de la privatización.
¡A ver si los trabajadores podemos cornearle!