Ellos nos dicen: si os sacrificáis, podremos mantener la empresa pública. Si os bajáis el sueldo, aceptáis despidos, trabajáis más, podremos salvar la empresa. Es mentira: aunque aceptemos el plan de viabilidad, Tussam va a mantener pérdidas y justificarán parte o entera su privatización y la pérdida de nuestros derechos. Porque el dinero está en las cuevas de Alí Babá (los bancos y las cuentas de la burguesía).